Y trino...
enero 17, 2009
Alone
'Niña, no olvides sonreír que mañana empiezas a vivir...'
No buscaré bajo el pecho de mi gorrión sonriente
la letra gris que dictaba tu nombre,
ni dejaré para mañana lo que no puedo hacer hoy.
[Hace tiempo que sueño que te olvido]
Pasaré la noche escuchando a mi voluntad mientras dormita.
Debo comenzar a hacer mis sueños realidad.
Ven y camina conmigo.
Por favor.
[I'm just watching the weels...you are right here]
enero 10, 2009
La caminera
Vamos a volar y es de hombres formales despedirse y agradecer las atenciones.
Sirvan estos versos para los efectos tales.
¡Oh mis fantasmas! ¡Oh mis queridos espectros!
La noche ha dejado noche en mis cabellos
¿En dónde estuve? ¿Por dónde he andado?
¿Pero era ausencia aquélla o era mayor presencia?
Cuando las piedras oyen mi paso
Sienten una ternura que les ensancha el alma
Se hacen señas furtivas y hablan bajo:
Allí se acerca el buen amigo
El hombre de las distancias
Que viene fatigado de tanta muerte al hombro
De tanta vida en el pecho
Y busca donde pasar la noche
[HUIDOBRO, Vicente. El paso del retorno. Fragmento]
Tal cual, iré buscando un recodo de la vida donde sentarme a mirar la noche.
Mandaré postales vía chispazo en la memoria.
enero 08, 2009
Bitácora de vuelo
De a poco aprendí que volar es una actividad pocas veces compartida.
He volado de muchas formas, en cada recuerdo, a cada instante.
Me paseaba con anchas sonrisas cuando compartía cada jornada con ellas en la universidad;
con él, cuando vagamos por los estantes llenos de libros o las madrugadas de ocio.
(Alguna vez invité al viaje a la soledad, con sus ojos redondos y acuosos)
Muchas veces hicimos aterrizajes forzosos, accidentados, confusos...todos se han contado como uno más, aunque no hayan llegado a su destino.
También sucedía que me cansara de volar,
y entonces alguien más tomaba el mando y cargaba con mis alas cansadas.
(Saben que desde lo más profundo les agradezco).
Por ellos, por ustedes y los que se unirán es que ahora tomo aire, fijo la mirada y lo vuelvo a intentar.
Ahora en diferente latitud.
Quizá el mismo rostro, el mismo ánimo de tranquilidad
pero nunca, ni echando la vista atrás, con el mismo plumaje.
He de tomar entonces una frase que he visto por ahí -y que me perdone el autor la falta de crédito-: 'No te reconocí, es que he cambiado tanto...'.
[Preparándose para abordar]