'¿Qué fue que nos unió en un mismo vuelo? Los mismos anhelos, tal vez...la misma cruz [...] Yo sólo quiero que sepas: no estoy aquí de visita [...]'
Vamos de extremos opuestos hacia el umbral de confort,
del norte hacia el sur, de tu mano a mi espalda,
de mi almohada a nuestros sueños.
Siento en la cara el vientecillo de tus trenes,
lucha ancestral que va [está] forjando futuro.
Vuelo tus aviones de niño, peinas mis muñecas de listón.
Tenemos la seriedad en sobres de 5 gramos, resguardada bajo llave
con una nota en letras rojas: úsese en dósis espaciadas y estrictamente necesarias.
Se sirven las cosquillas en la cama, religiosamente antes de dormir;
se construyen barquitos-heraldos entre mi molestia y tus disculpas;
se destraban lenguas, se surcen entrecejos desgastados,
se saldan cuentas de tiempo malgastado.
Aperturamos cuentas de deseos arraigados,
damos el servicio de paquetería vía 'dreams come true'.
Brindamos servicio a la comunidad:
actualmente, se prepara el acervo 'mispa.páses.tánlo.cos' para los próximos habitantes.
Pase, traiga botella de vino en mano y una sonrisa bien puesta.
Nos reservamos derecho de admisión.
['Y no hace falta decirte que ya perdí la cordura, que ya colgué mi armadura en tu portal']
(Fusion, Jorge Drexler)