En primera instancia: cerrar los ojos y volar.
Animal de costumbres que soy, sólo tengo un defecto: no sé decir adiós.
Ahora que por fin se rompen los nudos que impedían el caudal de caricias,
ahora que puedo verte y redescubrirte, amar la extensión de tu ser y más allá.
Es justo ahora el momento de decir adiós.
"Cuando ya no pueda más, voy a salir a volar, voy a buscarte..."
Un "hasta luego" es la premonición del adiós, y prefiero tomarlo así antes de que lo pronuncies.
Elige libremente las canciones del soundtrack. Para mí, aplican los tracks 1, 2, 4, 18, 20 y 21.
Y trino...
junio 22, 2012
diciembre 10, 2011
Planetario
En primera instancia: cerrar los ojos y volar.
Y por el momento, la única súplica es guardar silencio.
Aún tengo un par de versos que vomitar, para sanar esa vieja herida.
Luego, entonces, pasa.
[-¿Y si te quedas, qué?-]
* * *
Pesa la hoquedad,
la aridez en mi interior.
No guardo galletas en el delantal
ni me desvelan fiebres ajenas.
Mi cuerpo es una República China, bulliciosa, inquieta, llena pero inútil.
Piedra que sobre piedra, a fuerza de tanto golpear, no hace más que mantenerse dura, intacta, inanimada.
Quiero una jardinera llena de flores,
lluvia constante y calmada (incesante, colmadora).
Necesito una sonrisa limpia,
girasolitos con piernas y brazos que pidan un abrazo primitivamente.
Quiero una sombra para "los días soleados",
un árbol para echar raíz y dos estrellitas para iluminarme los ojos
[-ahora los tengo llenos de lágrimas y sigo siendo tierra infértil-].
Hombre, ven a hacer el zurco.
**Letras al viento del 2 de mayo de 2010
Acompañan Manuel García y Santiago Cruz, par de alfiles.
Y por el momento, la única súplica es guardar silencio.
Aún tengo un par de versos que vomitar, para sanar esa vieja herida.
Luego, entonces, pasa.
[-¿Y si te quedas, qué?-]
* * *
Pesa la hoquedad,
la aridez en mi interior.
No guardo galletas en el delantal
ni me desvelan fiebres ajenas.
Mi cuerpo es una República China, bulliciosa, inquieta, llena pero inútil.
Piedra que sobre piedra, a fuerza de tanto golpear, no hace más que mantenerse dura, intacta, inanimada.
Quiero una jardinera llena de flores,
lluvia constante y calmada (incesante, colmadora).
Necesito una sonrisa limpia,
girasolitos con piernas y brazos que pidan un abrazo primitivamente.
Quiero una sombra para "los días soleados",
un árbol para echar raíz y dos estrellitas para iluminarme los ojos
[-ahora los tengo llenos de lágrimas y sigo siendo tierra infértil-].
Hombre, ven a hacer el zurco.
**Letras al viento del 2 de mayo de 2010
Acompañan Manuel García y Santiago Cruz, par de alfiles.
noviembre 15, 2011
Resonancias
En primera instancia: cerrar los ojos y volar.
De vez en vez, abro una página del libro aquél.
Y ahí estás, tan oscuro, casi transparente.
De vez en vez, llega entre las notas de los árboles una que dice: "qué tal te va?".
Sonrío y comienzo a creer que estás bien.
(Quién fuera Jacques Cousteau...)
De vez en vez, abro una página del libro aquél.
Y ahí estás, tan oscuro, casi transparente.
De vez en vez, llega entre las notas de los árboles una que dice: "qué tal te va?".
Sonrío y comienzo a creer que estás bien.
(Quién fuera Jacques Cousteau...)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)