-Podría gritar...que me dejes beber de tu sangre... - entono entre melancolía y euforia. Hace tanto que descubrimos aquel lugar...como tantos otros, caray!
Pienso en el momento, en los proyectos, las metas...bah! También pienso en esa nueva misión: siento que el fin está cerca. Quizá debiera ir preparando el discurso, los papeles, el escritorio. Reclutar no es lo mío, tal vez renunciar sea la opción.
Las puntas de mis lápices se quebraron una a una intentado escribir mis anhelos. Qué es lo que en verdad deseo? La pregunta sobre el pasado y la felicidad me descolocó: en qué momento elegí ser feliz? Cómo sabía que aquello era la felicidad?
-Alguna vez piensas en "Bolde"?- soltó el saltamontes sin titubear. Supongo que después de planear una vida de libertad su lengua se desenvolvía.
-La verdad, no. Superé esas historietas con mi realidad actual- respondí sin reparar, y seguí - creo que aplicar sellador a esa fuente de dolor ha sido lo mejor. Seguro que con el tiempo quedará en lo más profundo de mi memoria... Claro, me duele la traición, la mentira, la telenovela que protagonicé en aquel momento... Pero así es esto, sin medias tintas: o entregas todo o mejor te quitas. No entiendo el compromiso de otra manera... -. Apuré el trago, suspiré profundo y una nota se enganchó a la primera vez. Es que siempre voy a apostar todo? Mi saldo ha resultado negativo en anteriores ocasiones...
Recuerdo la sonrisa, el olor, el sentido de pertenencia. Aquello fue lo más parecido a quemar las naves, a tirar el ancla pa' no zarpar jamás, aun cuando la piel se volviera tierra de nuevo, territorio de nadie, llama infatigable en el universo. Y ahí estaba de nuevo, en la misma mesa, sin firmas ni carcajadas. Un recuerdo nada más.
Cada día, cada silencio, incluso cada palabra, me anuncia el final.
Debería ir hacia atrás, al momento justo en el que decidí regresar. Si no me hubiera movido, habrías quedado en alguna cierta amistad, de esas que llegan y se van sin novedad.
Quince días y los buitres comienzan a rondar.
Quince días más, quince años. Tiempo deslizándose lentamente.
Y una vez más llega septiembre, y un año más... Y esa certeza de que una vez más no estarás.
Pido la cuenta, quiero cerrar la noche -quisiera cerrar mis días -.
En qué momento todo el amor se vuelve tan tirano? En qué lugar debo recomenzar?