Y trino...

abril 07, 2017

Himno

De pronto, te pilas con la noche a cuestas.
La memoria -ese enemigo ultraizquierdista- activa uno a uno los recuerdos. Las noches. Los gestos. La piel erizada.

Te concedes el indulto de suspirar por el tiempo pasado. No hay lágrimas, sólo hondos suspiros que aceleran el estado de descomposición.

¿En qué momento todo se fue por el caño? ¿Cuándo dejó de iluminarse tu rostro al calor de la sorpresa?

"Lo peor que te puede pasar es la costumbre",  dijo alguna vez. Y tuvo razón.

Con las horas del día muere la razón; con la luna, vienen los reproches, las sonrisas, los gemidos. El amor.

Ser el vigía de las horas nocturnas tiene un doble propósito: las laceraciones y la redención. Abre el cuaderno de notas y comienza a escribir este sueño:

"Estás en todas partes y en ninguna. Fluye, gira, descansa en el remanso. No te detengas, aunque no entiendas la dirección".

septiembre 04, 2016

No way no

Cuando a la luz del sol, aferrada a este abrazo, descansan el sudor y la fatiga de antaño, soy capaz de entenderlo todo: que las preguntas extenuantes jamás tienen una respuesta directa, que la marea sube y baja constantemente, arrastrando y trayendo nuevos amaneceres, diferentes caras y sitios reconfortantes.

No me preguntes por qué ahora siento paz en donde antes tuve una guerra insolente; sé que este no es mi sitio, que siempre habrá nuevos puertos, otras anclas, y nuevamente mareas llevándose todo en un santiamén.

Cada vuelta, cada adiós es un signo de interrogación. Tres desgraciados puntos para los que, como yo, queremos ser bilocuentes. Siempre entre ayer y futuro.

Presente jamás.

julio 20, 2016

Second time around

En primera instancia: cerrar los ojos y volar.

Dos días de noviembre en julio, con las rodillas deshechas y un alma que salvar.

Insisto en cerrar ciclos, buscando el botón de reset en mi memoria. Ratón que roe el plástico que lo ha de matar.

En esta ciudad que es mi laberinto, escucho y releo las canciones y las ideas que me rondaron, que me han acechado siempre. La idea de emprender un camino sin retorno, viaje sin equipaje, vuelo sin amarras. Mi pobre barca sin timón.

En estos días de viento y sol, de marea alta y pies cansados, he querido parar. Este alto en el camino tiene de horizonte una bifurcación . Una ruta que asegura el mal llamado "éxito" y otra que promete soledad, tragos amargos y azotones.

Me siento a esperar que las náuseas pasen. Treinta años caminando sin descanso comienzan a ser lastre.

Respiro profundo.
Oscuridad.

"Y todos los barcos con su luz alumbraban tu pelo...yo sólo quiero que recuerdes eso, que fui un pasajero allá entre tus sueños..."

https://www.youtube.com/watch?v=XpcdKJ-1oTI